LA OTRA REALIDAD DE LAS COSAS

Mari Carmen Piñero

domingo 14 marzo 2021

Albert Einstein: “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”.

Te contaré que hay otra realidad, de ella nadie habla, pero es muy importante porque tiene muchas virtudes. La pandemia le ha dado visibilidad (el trabajo bien hecho de muchas personas), y no es un sueño, ni una utopía… es un hecho.

      Pondré un ejemplo: «el estado de bienestar» es poderoso con la ayuda de la democracia, y cubre todo el funcionamiento de nuestra sociedad. La sanidad con la prevención y cuidados, la educación que nos hace libres, los cuerpos y fuerzas de seguridad que nos protegen, el poder judicial que imparte justicia, el medio ambiente que cuida el entorno… todo ello es posible gracias a personas que hacen bien su trabajo.

      Por muchos medios tecnológicos que existan, nunca serán realmente efectivos si se olvida a la persona y no se respeta su unicidad (única e irrepetible). Afortunadamente, nuestro estado de bienestar trabaja constantemente para garantizar que no haya discriminación. Ni por ideales políticos, pobreza o riqueza, color de piel, lugar de nacimiento… Trata de cuidar a todos por igual (esa es su grandeza). Debemos valorarlo y mantenerlo, siguiendo la ruta (sin confrontación) para que continúe mejorando sus servicios y tengamos un entorno de apoyo y esperanza.

      Hace un par de años, mi marido y yo nos encontramos con un accidente que acababa de producirse en una carretera comarcal. El vehículo había volcado y no sabíamos en qué estado se encontraban sus ocupantes (afortunadamente, sin daños personales importantes). Inmediatamente, mientras yo avisaba a emergencias, mi marido (sanitario de profesión) valoraba la situación y ayudaba a salir del coche a sus ocupantes. En muy poco tiempo acudieron la guardia civil y los servicios sanitarios, desactivando la petición del helicóptero porque no era necesaria su actuación. Ya en el coche, nos quedamos sentados, inmóviles, en silencio y absortos por la situación vivida, intentando asimilar lo sucedido y, en ese momento, comprendimos que teníamos la gran suerte de vivir en un país con un estado de bienestar que la mayoría de las veces funciona muy bien, porque a pesar de las deficiencias que puedan existir, siempre encontraremos personas que con su trabajo y humanidad mejoran la vida de mucha gente.

Es obvio que tener un punto crítico con nosotros mismos y con nuestra sociedad para que haya un progreso en nuestras actuaciones, es saludable, pero… si queremos que exista un equilibrio, también debemos valorar lo invisible. Con esta reflexión quiero dar importancia a la parte humana, al buen hacer de muchas personas que, sea cual sea su trabajo, ofrecen lo mejor de sí mismas a los demás sin quedar constancia de ello. Si existen controles y registros de las deficiencias, ¿por qué no lo hay del trabajo bien hecho? Esto cambiaría la visión que tenemos de todo, empoderando las actuaciones positivas y modificando nuestra percepción de la realidad.

      Cuando las cosas no se aprecian adecuadamente, pierden interés y terminan desapareciendo. Para valorar algo, primero tenemos que ser conscientes de que realmente es importante, solo entonces… seremos capaces de mantenerlo y cuidarlo como el tesoro más valioso que debe transmitirse de una generación a la siguiente.

¿Por qué no le damos importancia a lo bien hecho?, ¿somos perfectos en nuestras vidas?, ¿por qué en algunas ocasiones nuestra mente no deja de rumiar con actitudes negativas?, ¿dónde está todo lo bueno que hemos realizado? A veces, no comprendemos que vivimos en una sociedad altamente competitiva y sometidos a tal presión, que en la mayoría de las ocasiones solo vemos las deficiencias. Cuando escribía este artículo tuve que hacer un gran esfuerzo para no ser invadida por las carencias.

Hay muchas personas que hablan de manera benevolente y con frecuencia se las tacha de poco realistas, pero esto es un error, porque precisamente al valorar lo bien hecho se está cuantificando ambas partes. Es un ejercicio de humildad que cada uno a su manera debe incorporar.

«La humanidad y la profesionalidad se encuentran en todas partes, tan solo hay que saber mirar».

      Hay muchas cosas que hacemos muy, pero que muy bien, sin ser conscientes de ellas. ¿Cómo podemos serlo?, anotándolas en un papel para poder cuantificarlas.

Hace tiempo hice un trabajo con un grupo de personas en las que durante quince días teníamos que cumplir el reto de anotar diariamente todo lo bueno que nos sucedía a nosotros y a nuestro alrededor. Os diré que al principio no estaba segura de querer hacerlo por falta de tiempo y pereza, pero me dije: «debes intentarlo, no pierdes nada, implícate», y así lo hice. Fue muy gratificante, de ahí la importancia de escribir para tomar conciencia, porque le di visibilidad a las actuaciones que pasaban desapercibidas de mí misma y de los demás. Aunque cueste escribir hay que intentarlo (es un recurso que no estamos acostumbrados a utilizar, pero muy eficiente porque nos ayuda a mejorar como personas y a tener una actitud positiva), el resultado os sorprenderá.

      Tenemos que esforzarnos y salir de la zona de confort. Si queremos que nuestra sociedad avance deberemos ser constantes. De esta manera, la mente irá adquiriendo poco a poco emociones positivas que modificarán la forma de ver la vida. Fortaleciendo y mejorando la actividad laboral, la colaboración, el entendimiento sobre nosotros mismos y los demás y, en definitiva, de toda la humanidad. Comprendiendo que hay otra realidad que también existe.

Siendo el mejor regalo que podemos ofrecer y ofrecernos. «Es nuestra responsabilidad».

      Debemos estar enormemente agradecidos a tantas personas que, sea cual sea su trabajo, lo hacen acertadamente bien, consiguiendo un buen funcionamiento de nuestra sociedad, a pesar de que en ocasiones no cuentan con los medios necesarios.

Gracias a todas ellas por mejorar nuestras vidas.

Te deseo mucha salud y alegría.

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4 Comentarios

  1. Antonio Rodríguez Andrés

    Gracias por tu reflexión. Ojalá más personas despertaran a la bondad del mundo. Es nuestra responsabilidad aprovechar la oportunidad de haber nacido, de estar vivos. Pero esta conciencia no está muy repartida. El dolor y la injusticia en que viven muchas personas no les deja ver más allá de sus necesidades básicas.

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    • Mari Carmen Piñero

      Muchas graciassssssss por tu comentario. Esperemos que lo bueno prevalezca y cada día seamos más conscientes de las cosas buenas.
      Un saludo.

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  2. Milagros

    Qué interesante el desafío de los 15 días y escribir cosas positivas. Todos deberíamos hacerlo de ves en cuando. Las personas en general son tan buenas para solo ver lo negativo. Yo solo quiero que ya pasé toda esta pandemia para ir a verlos a Albacete ♥️

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    • Mari Carmen Piñero

      Muchas gracias Milagros. Claro que si. Todos estamos deseando que esta pandemia pase. Ha cambiado la vida de muchas personas. Esperemos que podamos aprender algo de todo esto. Un besico

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